|
Como perfecto “visiospace”, el Citroën Grand C4 Picasso es especialmente generoso en términos de habitabilidad.
El puesto de conducción, asociado a la nueva caja de cambios manual pilotada de 6 velocidades o a la caja automática, libera totalmente el espacio en el centro del salpicadero, reagrupando el conjunto de los mandos de la caja en el volante. Así, la consola central ha sido suprimida. Estas evoluciones permiten la existencia de una gran guantera central refrigerado.
El Citroën Grand C4 Picasso está equipado de serie con un volante con mandos centrales fijos, regulable en altura y profundidad. Este volante reagrupa en su centro los principales mandos de sistemas de confort y de ayuda a la conducción. Esta disposición ergonómica evita la dispersión de los mandos y favorece la sencillez de su uso.
El nuevo freno de mano automático eléctrico, cuyo mando está implantado en el salpicadero, permite la supresión de la palanca del freno de mano entre los asientos delanteros.
Con sus tres filas de asientos, este nuevo monovolumen puede acoger en su interior, de forma confortable, hasta siete pasajeros.
El espacio entre los asientos delanteros, el más ancho de su segmento, favorece la relación entre los pasajeros delanteros y traseros y acrecienta la visibilidad del pasajero de la plaza central de la segunda fila, que puede así aprovechar plenamente la visión a través del parabrisas panorámico.
El Citroën Grand C4 Picasso dispone de tres asientos de la misma anchura (45 cm) en la segunda fila. El espacio para las piernas es generoso, siendo el más grande de su categoría en la segunda fila.
Una tercera fila de asientos permite instalar confortablemente a otros dos pasajeros adultos que se benefician de un suelo más hundido, lo que mejora notablemente el espacio para las piernas y el confort global en esta tercera fila de asientos.
|