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Citroen C3
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DISEÑO
Estamos ante un vehículo que, por vanguardista al momento de su lanzamiento, goza de una “vejez” estupenda, una maduración inteligente, como los buenos vinos. Si bien ya se habla del nuevo C3 en Europa, este modelo es similar al que se ve doblando hoy por hoy en los Campos Elíseos buscando la multifacética rotonda del Arco del Triunfo. Ventajas de un diseño conceptualmente moderno que no cayó en excentricidades que lo descoloquen rápidamente del calendario.
Las “sutiles sutilezas” de sus cambios (parilla, llantas y creemos no olvidarnos de nada más…) le llegan como un suave “botox” que aprecian sólo los entendidos. Hay que mirarlo dos veces. Posiblemente, al momento de presentarse, hubiera recibido una estrella más en nuestra puntuación, por la revolución que causaron sus líneas. Hoy nos queda premiar la elegancia y vigencia que ha conseguido.
Por dentro, también luce sin cambios. Y conste que le alcanza para ser uno de los más modernos del segmento; es un auto que mantiene la coherencia y colma las expectativas que genera su visión exterior: el interior es igual de moderno y cool.
SEGURIDAD
Tenemos que comenzar por el “granito” de arena: la falta de ABS -dado el precio que alcanzó el C3- es un punto que adquiere otra dimensión y obliga a recursar la materia. El hecho que el nuevo Peugeot 207 Compact lo incorpore (y sume además airbags laterales) lo baja del podio.
Esta versión top incluye sensor de luz y lluvia más las “convencionales” dos bolsas de aire frontales, traba de puertas automáticas, y luces antiniebla adelante y atrás. “La base está” diría un conocido ex DT hoy devenido en literato de masas.
Pasando el peine por la segunda categoría de accesorios o elementos de seguridad (ésa que muchos medios ni siquiera se toman la molestia de mensurar y para nosotros son de igual importancia) a esta altura la ausencia de ganchos Isofix para las sillas de los más pequeños y del tercer apoya cabezas trasero (a pesar del escaso espacio disponible) debería sonrojar al mismísimo André Citroën.
La falta del ABS se nota pero sería injusto no ponderar el gran trabajo de los neumáticos (y puesta a punto del sistema): aún con piso mojado la resistencia al bloqueo es llamativa. En maniobras de panic stop (a 100/120/140 km/h realizar detenciones de emergencia de manera consecutiva) “perdió” muy poco pedal. Remarcamos que son circunstancias que el usuario de un C3 jamás enfrentará pero que nos sirven para apreciar hasta dónde responde la tecnología.
El C3 nunca se destacó por la potencia del equipo de frenos, pero esta unidad en particular nos dejó una mejor impresión: cualquier circunstancia para derecho, sin espantarse o “viborear”.
Si nos centramos en la visibilidad, el panorama en derredor del conductor está bien resuelto. Luego del lógico acostumbramiento debido a la singular curvatura de los pilares delanteros observamos que los espejos exteriores son un tanto acotados en superficie y los dos apoyacabezas traseros molestan, pero dejan resquicio espiar lo que acontece detrás de la luneta.
Las luces son totalmente acordes a la velocidad que desarrolla y nos parecieron efectivos los limpiaparabrisas, con la simpática asistencia del sensor de lluvia, sobre todo cuando apenas llovizna.
CONFORT
Si partimos de la premisa de la categoría en la que se desenvuelve es un auto que sigue sorprendiendo por el equipamiento (por más que ésta sea una versión full) y el confort interior.
En el debe respectivo anotamos: Iluminación los espejos de cortesía ubicados en los parasoles, sistema Bluetooth y conexión de equipos de audio o memorias externas y como hipótesis de máxima y poniéndonos en exquisitos, el techo solar y la posibilidad de sumar tapicería de cuero. Después, los NO que encontramos en el link respectivo son los esperables de su segmento. Una antipática: perdió de las mesitas tipo avión para las plazas traseras. El climatizador automático -de una vía- se mostró rápido y eficiente (somos de usar el aire aún con 17º afuera) y el motor siempre que gire a regímenes lógicos casi ni se siente.
La puesta a punto de las suspensiones establece un balance justo entre ciudad y ruta aunque algunos las encontrarán un poquito ásperas en terrenos accidentados… como gran parte de la Capital Federal.
POSICION DE MANEJO/ HABITABILIDAD/ BAUL
Los más altos tardarán unos segundos largo en encontrar la relación ideal para las extremidades superiores e inferiores: la pedalera no es muy profunda pero el volante ayuda al presentar doble regulación.
Las butacas son muy cómodas (interesante apoyo de la zona de los muslos que permite descansar los talones) y nos parecieron absolutamente macanudos y necesarios los apoyabrazos rebatibles y regulables en altura. Ante curvas “intensas” la sujeción lateral es mejorable.
Si bien Valentina Solari tiene la mejor sonrisa del sector automotor lo cierto es que los levantavidrios delanteros están mal ubicados (los delanteros al costado de la palanca de cambios y los traseros al final de la consola de piso central) y nunca quedan en el recorrido intuitivo, episodio que se aprecia al momento de pagar el peaje por ejemplo donde nos quedamos buscando las teclas…)
Las plazas delanteras ofrecen gran amplitud y visibilidad: hay espacio de sobra. En al asiento trasero, en cambio apenas si viajan dos adultos y que no sean de contextura XL porque se las verán de figurillas (decía mi abuela…), no hay vuelta ni excusa: está bien resulto en altura y moderadamente acertado en el ancho, el tema es que a lo largo el espacio resulta muy acotado. Demasiado para un vehículo con ciertas pretensiones familiares. Es uno de los puntos donde el diseño “obliga” a pagar canon.
Es duro pero lo cierto es que si debemos ubicar una sillita de niños y los que van adelante no quieren resignar recorrido longitudinal de sus asientos, la operación ser torna complicada. Si tus hijos ya van camino a la adolescencia preparate a escuchar reclamos a diario.
Por contrapartida el baúl l le permite promediar tres estrellas en el rubro general (hasta acá venía con dos y media) y se muestra generoso para las cifras a las que nos tiene acostumbrados el segmento. La presentación es prolija, con alfombra cuidada y burletes que cierran bien, sin terminaciones feas a la vista.
TERMINACION/ INSTRUMENTAL
Al ser uno (¿el más?) caro del segmento debemos afilar la mirada y ser menos contemplativos. Los materiales elegidos son agradables al tacto y la vista, desde ya que no apela a soluciones de su hermano mayor, pero se las arregla para dejar una muy buena impresión; en este sentido sólo el 207C está en condiciones de discutirle liderazgo cualitativo. El Gol, Corsa, Fiesta, Clio, etc. quedan bastante alejados.
La resolución abordada para el tablero puede despertar debates acalorados y, posiblemente, ambas posturas encontradas (instrumentos digitales vs. instrumentos de aguja) tengan razón. Nosotros, esta vez, levantamos el pulgar como el recordado César en Roma por un sí definitivo y rotundo: si bien preferimos las variantes convencionales (más claras e intuitivas), creemos que tanto el tablero como la plancha central respetan y son consecuentes con el diseño exterior del C3. Preferimos este camino, más singular y personal –igualmente la visión de la información es clara- a los autos “modernos” por fuera y “conservadores” por dentro.
De noche toda la tonalidad naranja intensa elegida le aporta brillo y jerarquía; la computadora es muy completa y nos sirve para corroborar en todo momento lo poco que gasta su motor common rail. La tapicería luce cuidada.
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